Saturday, December 4, 2010

Explicarlo no es igual que vivirlo...

Muchas veces me he tenido que reír de las ocurrencias que tienen algunas personas por la falta de información.  Por supuesto que no me refiero sólo a asuntos de salud, sino a cualquier situación que surge en la vida. 
Cuando comencé a sentir las incomodidades de la esclerosis múltiple, tenía unos 13 años de edad.  Claro que en esas fechas no tenía remota idea de lo que estaba pasando y entre médicos mal informados tratando de adivinar lo que me pasaba, y diagnósticos como "son dolores del crecimiento" o "parecen espasmos musculares", "escoliosis", nunca hubo una explicación coherente sobre lo que me estaba pasando.  Se me llegó a acusar de estar drogándome, por mencionar el menos monstruoso de los absurdos señalamientos. 
Estuve visitando médicos de todo tipo, hasta que de repente los dolores cesaron por varios años, sustituidos esporádicamente por cansancio extremo, caídas sin motivo, varias fracturas...
En fin que, siendo una adolescente activa y energética, siempre surgían motivos para accidentados episodios sin ningún problema.
Llegando los años universitarios, las cosas parecieron empeorar.  Era un suplicio caminar a través del Campus para llegar a las clases a tiempo en diferentes edificios, con una fatiga tan terrible, que la mayor parte del tiempo me convencía de quedarme en el Centro de Estudiantes simplemente sentada, 'perdiendo el tiempo'.  Me pasó menos en la Escuela de Artes Plásticas, porque ya allí sólo había algunas escaleras.
Nadie tendrá jamás idea de las cosas que padecí.
No, si es que no las vive.

¿Cómo explicar lo que se siente?
Hasta hace unos 14 años (cuando al fin hubo un diagnóstico), se me hacía casi imposible, hasta que un día mirando la televisión, me llamó la atención una escena de una película donde una mujer había caído a un lodazal, y por más que intentaba no lograba levantar las piernas lo suficiente para salir, pues tenía las altas botas que llevaba, llenas de lodo.  ¡Eso es! -me dije- Es la más comprensible explicación, porque todos podemos imaginarnos la pesadez e inutilidad del extenuante esfuerzo. Desde entonces esa es la manera que utilizo para explicar esa sensación de fatiga extrema y la imposibilidad de mover de manera efectiva las extremidades.
Pero eso no es todo.
Además, esos dolores constantes que no parecen tener punto de comienzo, lógica o alivio.  Pueden variar en intensidad, pero no desaparecen.  Es como si surgieran de entre los huesos y los músculos, pero no se quedan ahí sino que migran, como la endometriosis o la neuropatía.  Y ni que hablar de la sensibilidad de las extremidades.  Un sencillo e inofensivo tropiezo con un mueble, puede hacer que mi pantorrilla casi reviente por el agudo dolor, y un abrazo puede lograr que casi me desmaye por sentir que mis hombros son poco menos que 'triturados'.  Es sinceramente terrible.
Gracias al cielo no todos nos sentimos igual.
No habemos dos pacientes de esclerosis múltiple con exactamente los mismos síntomas, por lo que se hacía hasta hace poco una verdadera odisea obtener un diagnóstico concreto.  Igualmente, no todos los tratamientos son efectivos en todos los pacientes, por lo que la enfermedad ataca de diferente manera a cada uno, y mientras yo tengo dificultades motoras, otros desarrollan serios problemas cognoscitivos, de la memoria, la vista, etc. 
La esclerosis múltiple no discrimina en ningún sentido.
No es contagiosa, no es hereditaria, y contrario a lo que muchos puedan pensar, no surge de una inflamación, sino que la produce.  No hay cura, ni cirugías milagrosas... Y aunque los remedios naturales no son contraindicados, sí hay que cuidarse de que estos produzcan reacciones alérgicas, como puede ocurrir con las picadas de abejas que ciertamente es sólo un tipo de acupuntura al que se le ha añadido los supuestos beneficios del veneno de los animalitos.
Y eso no es todo.  
Cada día, y conforme la enfermedad avanza, se hace más difícil lograr las más sencillas y básicas tareas, como vestirse, escribir, peinarse, y hasta bañarse. 
Aunque entiendo que es muy difícil lidiar con las frustraciones que todo esto provoca, también es necesario saber que es natural que ante una situación inesperada y frustrante, se muestre en determinado momento un extremado rencor contra la vida.  Lo mejor de todo es que no dura mucho, especialmente si las personas cercanas a quienes padecemos la enfermedad, aprender a ver y a aceptar los cambios como un curso natural e indetenible.  
Es igualmente importante no "invadir espacios" si no han sido solicitados, porque es asunto de autoestima intentarlo hasta que nos convenzamos de que hemos llegado al límite. 
Yo me siento muy bien luego de estar conviviendo con esta enemiga por casi 40 años.  He permanecido con la llamada Progresiva-Secundaria de las cuatro formas de em, y continúo pintando, camino bastante todavía, disfruto cada segundo de mi vida y NADA, absolutamente NADA va a hacer que llegue a las metas que me he impuesto, porque ni ésta, ni ninguna otra enfermedad va a poder más que mi deseo de vivir.


Wednesday, November 24, 2010

Eutanasia: ¿Muerte digna o crimen?

Eutanasia _ ¿Dignidad o crimen?

Se debate derecho a morir dignamente en Corte Europea de Derechos Humanos

Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Cuando ya sólo se puede ayudar a morir.

En una demanda ante la Corte Europea de Derechos Humanos, un alemán lucha hoy por que se legalice el suicidio asistido en Alemania, luego de que a su esposa, paralizada por completo, se le negara recibir una dosis letal.

La eutanasia, del griego eu, bueno, y thanatos, muerte, es un término que designa tanto el homicidio cometido a pedido de un paciente terminal que ya no quiere vivir, como el suicidio asistido. En su concepto más amplio, define a todas las acciones, por acción u omisión, que aceleren la muerte de pacientes terminales, con su consentimiento o sin él. Para lograr que todos los pacientes que quieren acabar con su vida debido a lo penoso de sus circunstancias tengan una muerte digna (Ortotanasia), hay un largo camino por recorrer en Europa.

Eutanasia, muerte asistida y muerte autodeterminada

Sólo dos países europeos, Holanda y Bélgica, aceptan el homicidio asistido bajo circunstancias específicas. En Alemania, se permite la eutanasia directa pasiva, es decir, el abstenerse de activar mecanismos que prolonguen la vida del enfermo, o la interrumpción del tratamiento con constancia de una declaración escrita de la voluntad del paciente, según un veredicto del Tribunal Federal Alemán de junio de 2010, así como también la eutanasia indirecta, con narcóticos, por lo general, morfina, para paliar los dolores y que, a su vez, aceleran el deceso.

Pero  la eutanasia activa, es decir, el homicidio solicitado por un paciente, es ilegal, como también lo es la colaboración en el caso de proveer una dosis letal de un fármaco a un enfermo que no esté agonizando.

Si el paciente puede suministrarse a sí mismo la dosis letal, no se trata de un homicidio, y el que colabore obteniendo la sustancia no será penado. Pero, en el caso de una persona con parálisis total, quien la ayude a morir estará cometiendo homicidio y será castigado por la ley. Este es el caso que se presenta a demanda ante la Corte Europea de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, que delibera hoy, 23.11.2010, sobre el ‘derecho a la muerte autodeterminada', que, según el demandante, le fue denegado a una mujer alemana que estaba paralizada del cuello para abajo.

Finalmente, el deceso de la mujer se produjo en forma de suicidio asistido con ayuda de la fundación suiza Dignitas. Ahora, el esposo de la mujer fallecida lucha por conseguir la legalización de la muerte asistida en Alemania. “Ese es el legado de mi esposa”, dice.

La vida le cambió en un segundo

A veces, la vida ya no merece ser vivida. Es el caso de la esposa del alemán, Ulrich K., que trata de describir las penurias por las que pasó su fallecida cónyuge: “Sufría muchísimo de espasmos y tenía problemas para estar sentada en su silla de ruedas, lo cual era muy importante para ella, ya que así podía mirar a las personas a los ojos.” Pero ya no podía hacerlo, ya que, debido a los espasmos, hubo que sacarla de la silla de ruedas, explica Ulrich K.

Y así transcurrieron los años en la vida de la esposa de Ulrich K. Dependiente de aparatos para respirar, rodeada de tubos, teniendo que ingerir alimentos líquidos, por nombrar algunos de los aspectos del vía crucis.

La mujer tuvo que soportar ese estado deplorable desde 2002, año en que su vida cambió en el lapso de un segundo. Por falta de atención, tropezó y cayó sobre la acera al frente de su casa, mientras transportaba varias bolsas llenas con las compras que había hecho. El golpe fue tan desgraciado que afectó su columna vertebral, quedando paralítica del cuello para abajo y convirtiéndose así en una enferma que requería de cuidados extremos.

“Había que lavarla mientras estaba acostada, porque no se la podía desconectar de la respiración asistida”, explica Ulrich K. “Teníamos que colocarle un tubo muy largo para que pudiera respirar. Era terrible, especialmente por las noches”, recuerda el esposo.

Ulrich K. describe hoy las penurias por las que pasó su mujer ante la Corte Europea de Derechos Humanos. Su objetivo es hacer comprensible que lo único que deseaba su esposa era morir. Y no la dejaban.

Bildunterschrift: En la Corte Europea de Derechos Humanos se debate la eutanasia.

De la independencia a la dependencia total

“Mi mujer era muy independiente, y tenía una gran autoestima. Por eso, el hecho de que tuviéramos que atenderla constantemente era tremendo para ella. Y no lo quería seguir tolerando”, señala Ulrich K.

En 2004, ya desesperada, su esposa había solicitado obtener una dosis letal de un narcótico muy poderoso ante la Federación Alemana de Medicamentos, pero esa institución se la denegó. El matrimonio K. decidió entonces presentar una demanda ante los tribunales alemanes, pero fracasó en todas las instancias.

“En su desesperación, mi esposa me dijo cierta vez: ‘si no logro un suicidio asistido, ¿podrías ahogarme con un almohadón o algo por el estilo, para no tener que seguir soportando esto'?”, cuenta Ulrich K.

En el código civil alemán, el parágrafo 216 pena la muerte asistida por pedido expreso del fallecido con seis meses a cinco años de prisión. Y tanto la Iglesia Evangélica como la Iglesia Católica prohíben la muerte asistida o eutanasia activa.


Bildunterschrift: A menudo, las dosis letales para la muerte autodeterminada son denegadas.

La eutanasia en los crímenes del nazismo

En Alemania, la eutanasia es un término cargado de matices que sigue siendo objeto de debate, ya que siempre se recuerdan los asesinatos masivos de más de 100.000 discapacitados y enfermos cometidos por los nazis, en lo que ellos llamaron su “programa de eutanasia”. Para los nazis, las personas enfermas y con problemas físicos o psíquicos eran vidas que no eran dignas de ser vividas. En el caso del nazismo, la eutanasia fue una excusa para cometer crímenes de lesa humanidad.

Claro que el derecho penal, la moral y la historia siempre deben estar presentes. Pero, en el caso de Ulrich K., como en otros parecidos, se trata de buscar alivio a los indescriptibles suplicios por los que pasa una persona cuando la única salida es la muerte.

“En agosto de 2004, hablamos con médicos y enfermeras sobre cómo podría acabar con su vida en casa”. Una de las alternativas legales era dejarse morir de hambre o de sed. Ulrich K. no quiso aceptarlo y decidió entonces dirigirse a la Fundación Dignitas, en Suiza. Con su ayuda, la esposa de Ulrich K. halló el alivio que necesitaba y ahora descansa en paz.

A cinco años del deceso de su esposa, Ulrich K. se presenta hoy ante la Corte Europea de Derechos Humanos para lograr que en Alemania sea posible, en determinados casos, obtener un medicamento que permita el suicidio asistido. No será una lucha fácil, ya que, en casos similares, los jueces dictaminaron que no se puede obligar a los Estados a permitir la eutanasia.

Autor: Martin Durm/ Cristina Papaleo

Editor: Pablo Kummetz

Monday, November 22, 2010

Cuando mis peores dias son los mejores...

Creo que estuve escribiendo antes sobre la actitud, ¿cierto? 
Hay gente que cuando te escucha diciendo "Yo vivo con dolor las veinticuatro horas del día, siete días a la semana", te miran como si fueras un monstruo extraterrestre.
Muchos incluso comienzan a darte consejos, te sugieren tratamientos naturales, medicamentos... y hasta instrucciones para "trabajar" un embrujo.


La mayor parte de las veces lo que queda es escuchar y hacerte el loco, o hacerte el que escuchas y volverte loco, porque como siempre, nadie entiende que "no es lo mismo llamar al diablo que verlo venir".  ¡Hay algunos que te hacen un recuento de los síntomas que padecen intentando encontrar en alguno similitud con los tuyos, de manera que puedan decir: "Yo tengo lo mismo que tú"!.  Parecerá una tontería o una broma, pero déjenme decirles que no es nada gracioso. 

Intentar vivir todo lo normal posible en medio de una sociedad que por falta de disposición a informarse asume las ideas y los comentarios de mal intencionados y oportunistas como ciertas, es frustrante, confuso y doloroso, especialmente porque llega al punto en que te fuerza de alguna manera a aislarte.  Estar enfrentándose a este tipo de gente y sus  comentarios demasiado a menudo, nos hace sentir frustrados.  Entonces el asunto este de "vivir normalmente" se complica, porque la gente que nos rodea (y a quienes de alguna manera le interesamos), cambia sus actitudes hacia nosotros en la medida y manera en que nosotros reaccionamos a sus actitudes.  Incluso hay quienes se expresan de nuestra condición como una tragedia, y se auto-postulan nuestros angelitos ayudantes benefactores, solo con llenar hueco y decir.  Claro, generalmente se comen la mejor tajada del pastel, y quedan como héroes.  ¿Parece complicado?  Pues no lo es.

"Están buenos para mí, que no me dejo..." 

"No dejarse" es la respuesta, pero... ¿Qué significa?. 
Como mencioné antes, hay quienes se acercan a nosotros con la única intención de 'engordar' su autoestima proclamándose protectores.  Lo hacen igualmente con cualquier persona que padece alguna situación económica, física o emocional extrema, como con niños desamparados, viudas ancianas solas... etc.
NO TODO el que se acerca a nosotros tiene el corazón de miseria de esta gente.  Lo aclaro porque no quiero que digan por ahí "Irely dijo...".  Como "nunca falta un hueco para un descosido", es que es importante que nos mantengamos alerta, y muy especialmente al lado de quienes nos quieren bien y no mentirían por quedar bien o beneficiarse de nuestra vulnerabilidad.
Aunque siempre reniego de la dependencia que creamos en otros, y siendo innegable que TODOS tenemos necesidad de alguien alguna vez en la vida, no puedo menos que aceptar que apegarse a los extremos es dañino y lo más recomendable es encontrar un balance que al final nos haga sentir a gusto, y hasta liberados.
No podemos olvidar algo importante: NO TODO LO QUE PLANEAMOS nos resultará como lo esperamos. NADIE puede predecir lo que pasará, y siendo que de por sí esta enfermedad se describe como "IMPREDECIBLE", por fuerza tenemos que asumir que HOY ES EL DÍA.

HOY ES EL DÍA DE CONVERTIR LO NEGATIVO EN ALGO BUENO Y PRODUCTIVO.

HOY ES EL DÍA EN EL QUE TIENES QUE HACER LO QUE NO SABES SI PODRÁS HACER MAÑANA.

HOY ES EL DÍA PARA RECOMENZAR.
HOY ES EL DÍA PARA TOMAR LA OPORTUNIDAD DE DEJAR HUELLA.

HOY ES EL DÍA QUE TIENES PARA CREAR LA CADENA Y BENDECIR A ALGUIEN, QUE A SU VEZ BENDECIRÁ A OTRO.
¡No hay límites para lo que puedes hacer cuando conviertes tus peores días en los mejores!



Sunday, November 14, 2010

Hace mucho que pasa, pero hoy... domingo...

Todos saben que soy Artista, ¿cierto?
Bueno, pues dada la naturaleza de nuestro padecimiento, igualmente estamos conscientes de que tarde o temprano comenzaremos a sentir y experimentar cambios en nuestro sistema a causa del avance de esta enfermedad.  Prepararse mental y físicamente para los cambios (que no conoceremos hasta que lleguen) es toda una odisea, además de que nos provocará una serie de actitudes, sentimientos y cambios de ánimo por la tensión nerviosa y otras cosas...  Es posible que el cambio pueda provocarnos algún tipo de exacerbación, cosa que debemos evitar a toda costa, pues empeoraría nuestra condición.
Bien, pues hace dos días no llegué a tiempo al baño y hoy, luego de haber trabajado en algunos escritos, preparado la paleta, lavado pinceles y organizando lienzos para los trabajos de toda la semana, estuve pintando un rato en la primera pintura de la Serie "El Rostro de todos", y tan solo con intentar terminar unas 12 franjas de su chaqueta, sentí que no podía controlar el movimiento del brazo, y mucho menos el del brochazo que intentaba dar. ¡Qué fatiga hija de puta!
Ha sido terrible, porque me siento totalmente agotada, aunque no he hecho ningún esfuerzo como los que acostumbro.  Había programado terminar la pintura hoy a eso de las 8 de la noche... Pero no parece posible.
Claro, ni dejaré de intentarlo.  
Hoy me inyecto Avonex y posiblemente (si no me dá fiebre) dormiré unas 4 horas y esa pintura me propongo terminarla antes de las 6 de la mañana.
Porque mañana debo terminar "Gastos Colaterales" de seis pies de alto y 3 pies de ancho, bosquejar "La Dama Llora" y "El Grito de Juárez".
Ya les contaré cómo me va.


Thursday, November 11, 2010

No, No, y No.

Yo lo único que quisiera saber es porqué está todo tan mal distribuido.  Desde los bienes materiales, hasta el conocimiento.  Pasando por la capacidad de aprendizaje, hasta la toma de decisiones... ¡Y vaya usted a saber!  
¿Cómo es posible que los seres humanos nos hayamos inventado una manera de vivir tan complicada?  A todo le tenemos nombre, le damos importancia a estupideces; nos creemos dioses con la capacidad de cambiar situaciones conflictivas con solo quejarnos, desesperarnos...  Asumimos las más descabelladas soluciones a nuestros conflictos para luego buscar culpables donde no los hay.  Por no detenernos y darnos tiempo de mirar lo obvio.  Por no abrirnos a la claridad.
Claro, tomar experiencias ajenas como ejemplo de vida nos ofrece a corto o largo plazo justificaciones a nuestras equivocaciones.  Así quizás nos sintamos menos agobiados, pero no llegaremos a ningún lugar.  Hace poco escuché a un sabio decir: "La divinidad está dentro nuestro".  Una verdad como un puño.

En el caso de nosotros, las cosas se comienzan a ver cada vez más nubladas, especialmente si desde que conocemos nuestra condición tomamos actitudes derrotistas. Ser víctima puede ser efectivo, pero no por mucho tiempo, así que... ¿A qué insistir?  Seria más lógico simplemente aprender a vivir con lo que tenemos y disfrutar a cabalidad lo que podemos.  ¡Carajo, y podemos mucho!
Personalmente, después de mi diagnóstico hace algunos 14 años, he aprendido a conocerme al punto de descubrir hasta mi verdadera capacidad sexual.  Sí, porque los miedos son muchos y cuando llega la esclerosis múltiple, se multiplican,  por las toneladas de información que nos llega y que sin pensar hacemos nuestra.
Eso tenemos que cambiarlo.  
El que muchos pacientes de em tengan dificultad eréctil, eyaculación precoz o anorgásmia, no significa que TODOS lo padezcamos.  Muchas veces la mente nos juega unas trastadas insospechables, y eso puede comprometer seriamente nuestro bienestar físico y mental.  Es por eso que a esta enfermedad se le define como una absolutamente impredecible, y en cada paciente ataca de manera diferente. Es igualmente por eso que me niego a vivir a medias, porque es una soberana estupidez mantenerse voluntariamente atado a la ansiedad de querer saber, con la ilusión de que surja un milagro que nos libre de este yugo.
¿Entienden?


NO ME INTERESA
desperdiciar el tiempo que me queda para vivir y disfrutar lo que vivo, sumida en la incertidumbre, la confusión y la angustia.  
Estoy segura de que el querer saber lo suficiente y no más, me ha dado la oportunidad de mantenerme activa (dentro de lo que cabe), y 'la em no ha tenido el valor' de "acelerarse", de tal modo que su avance, en mi caso, ha sido mucho menor que lo "normal".  He vivido casi 40 años con esta enemiga.
Me las he visto negras, he pasado por infinidad de situaciones difíciles, a este punto aún la familia se aferra a la negación...  He sobrevivido lo que muchos en mi lugar no podrían tolerar.  ¡Soy una mujer bendecida!  Incluso podría decir que mi falta de humildad (porque NO soy humilde- al menos en esto) ha sido un factor clave en esta situación de vivir, simplemente porque la em no es más poderosa, más fuerte, o determinante en mi vida, QUE YO.

Irely 
-Ciertamente no es hoy mi mejor día.



Thursday, October 28, 2010

El dolor en "el rabo"

Recientemente (desde hace unos tres meses) he estado con inflamación de la zona lumbar, y el dolor es desesperante.  No porque no se pueda tolerar de alguna manera, sino porque no me permite concentrarme en lo que debo hacer.  El médico me tiene con 600ml de ibuprofeno tres veces al día, pero igual sólo me alivia unos minutos, así que muchas veces ni la tomo.
"Es normal", me dice con su sonrisita de 'yo no fui'.  "Tienes que hacer ejercicio".
Pero... ¿Cómo si me duelen hasta las pestañas?  Ni hablar intentar caminar un rato, porque simplemente caería al suelo.  Aun así trato de no depender de la silla y utilizo un andador la mayor parte de las veces.
Veremos a ver qué otra solución me ofrece el galeno.  ¡Y me esta pidiendo una exhibición de pinturas en el Hospital del Condado!  Bueno, estar preparada no está demás.
El rabo que siga doliendo...  ¡Yo voy a seguir pintando!




Cuando menos me lo espero...

Cansancio, cansancio... cansancio...
Después de duros meses de trabajo, acabo de terminar nueve pinturas.  
Entre ellas dos de la serie "Caseríos", dos de la serie "Ventanas", dos de la serie "Flamboyancitos", "Retrato de Lemuel dormido" y dos de la serie "El Charco".  
Aun están en proceso varias de las más grandes, que son "Atardecer de Playa", dos piezas de la serie "El Charco", "Paisaje con burro y perro" -óleo, "Bodegón" -óleo, "Flamboyán" -óleo, tres de la serie "Ventanas", un díptico de la serie "Caseríos", otros de la serie "El rostro de todos": "Magdalena", "Pérdidas colaterales", "Dama Libertad", "Arlequín con muñeca rota" y "Payaso con títeres".  Luego los paisajes...
 La verdad es que al comienzo, la planificación no me parece ambiciosa, pero luego el tiempo se hace largo.  Como si no rindiera.  No importa las horas que dedique al trabajo, pareciera que no voy a terminar.
Bueno, son muchos los factores que no contribuyen a que se haga más llevadero el asunto.  Para empezar, no me estoy levantando tan temprano como acostumbraba.  Tampoco he seguido la buena costumbre de comenzar a pintar ANTES de encender el ordenador.  
Para acabarla de fastidiar, mi ayuda llega a eso de las nueve y no para de hablar hasta que termina sus labores.  Muchas veces intento no hacerle caso, pero entonces llega gente a por ayuda en solicitudes, alguna traducción, llamada telefónica o cita médica...  En fin que se llena el día y cuando me doy cuenta ya estoy agotada.
Por supuesto que mi sueño vespertino es obligatorio, pero aún así, siempre el timbre de la puerta o el teléfono.



Entonces me digo: "Vamos, que tienes que levantarte antes de las 4 y pintar un par de horas".  La intensión siempre es buena, aunque casi nunca funciona, así que decido entrar al ordenador y anotar cada idea que llega a mi mente, para futuros proyectos.  Por lo menos siempre llego a los más interesantes y los completo... (Aunque tarde años).
Por lo menos la urgencia de escribir llega y alguna vez nace un poema. 


El real problema es esta devastadora fatiga que no me abandona, ni me permite pensar organizadamente sin tener que forzarme a concentrarme.  
Igualmente pasa cuando quiero leer, terminar algún dibujo o caricatura, o simplemente ver mi programa favorito de cocina.
¡Carajo, que difícil se me hace!  Ya sea por el cansancio o el dolor en mis ojos... ¡Quizás el puñetero timbre de la puerta!



Monday, October 18, 2010

¿Y qué si me déprimo?

Bueno, a éstas alturas para nadie está la situación en óptimas condiciones.  Es más, los que más se quejan son los que más tienen, así que nada que decir de lo que nos vemos forzados a vivir un día a la vez.  Y si encima padecemos alguna enfermedad "progresiva" o "degenerativa" como es el caso de'sta Esclerosis Múltiple...  ¡Ya ni llorar es bueno!
Aunque claro, no es llorar la solución. 
Para empezar, nada se resuelve renegando o llorando.
Se nos hinchan los ojos, se enrojecen, nos salen ojeras y encima disminuye el apetito, nos duelen hasta las pestañas y la situación de nuestra condición física queda muy lejos de mejorar.
¿Saben ustedes que la actitud ante las complicaciones de la vida determina la manera en que nos afectan, sean en el ámbito que sean?  
Claro, claro... me dirán que ya eso es pan sobado, pero... Les reto a que se tomen un momento e intenten concentrarse en la siguiente frase:

  •  Yo tengo mis dificultades físicas, pero puedo tomar control de mi vida.
Háganlo de manera seria, por favor.  De otra forma les frustrará el resultado.  Es importante que se concentren y repitan la frase en voz alta al menos diez veces.  Luego que hagan esto, piensen en diez razones para creer en la frase,
enumérenlas en orden de prioridad y vuelvan a repetir la frase añadiendo una razón a cada repetición.
Por ejemplo, cuando yo comencé a hacer este ejercicio unos 14 años atrás, fue clave para poder decidir los cambios necesarios en mi diario vivir, y que estos me facilitaran la vida.  Las prioridades fueron cambiando, pero son básicamente las mismas.
Después de una cirugía de la espina dorsal, estando paralizada del cuello hacia abajo, fuí diagnosticada con em, habiendo padecido varios síntomas desde mi pubertad.
Yo repito (aún hoy):

  • Yo tengo dificultades físicas, pero puedo tomar control de mi vida porque...
                 1-  Las dificultades hasta hoy, no han detenido mi avance, y desde hoy, tampoco lo harán.

  • Yo tengo dificultades físicas, pero puedo tomar control de mi vida porque...

                2-  Tengo dos hijos a quienes enseñar a valorar sus capacidades y a sortear todo tipo de obstáculos para triunfar.

  • Yo tengo dificultades físicas, pero puedo tomar control de mi vida porque...
                3-  Tengo un talento como Artista y comunicadora, y la seria inquietud de utilizar mi Arte para decir lo que hay que decir, independientemente de otros puntos de vista.
  • Yo tengo dificultades físicas, pero puedo tomar control de mi vida porque...
                4-  Es mi reto demostrar a quienes no creyeron en mí, que sí se puede llegar a una meta, trabajando honestamente para alcanzarla.

  • Yo tengo dificultades físicas, pero puedo tomar control de mi vida porque...
                5-  Estoy en este mundo con un propósito, y voy a dejar huella donde otros desistieron de caminar. 
                6-  Por mis hijos, por mis orígenes, por mis tradiciones, por mis convicciones... y por quienes creyeron equivocadamente que una cuna determina los privilegios a los que tenemos derecho los seres humanos.
                7-  Porque para exigir derechos hay que cumplir con responsabilidades, y una de las mías es lograr que otros en mi condición le pierdan el miedo a vivir.
Así, fácilmente se pueden encontrar cientos de razones para tomar control de nuestras vidas sin considerar obstáculos, porque somos lo que pensamos que somos y nuestro mejor recurso para mantenernos positivos es simplemente recordar cómo nos enorgullecen nuestros logros aunque les creamos pequeños, y cómo se activa nuestra fuerza con el solo hecho de sentirnos agredidos.
Es una buena manera de mantenerse alerta.
Más adelante compartiré información y otros datos.
En el mismo bote,
Irely

Friday, September 17, 2010

Ya sé, ya sé...

Es mucho el tiempo, pero igual no me rinde.
Aunque quiera, la energía no me es suficiente para terminar más de una cosa a la vez... si es que alcanzo a terminar algo.
Eso produce bastante tensión en mi vida, y me lleva a veces al extremo de no querer siquiera moverme de la cama.
Hoy, por ejemplo, he terminado (¡al fin!) dos pinturas de la serie "Charcos".  Me ha costado muchísimo y no encuentro manera de organizar el tiempo, especialmente ahora que debo terminar 3 piezas más para esta serie, al menos 7 piezas de la serie "Mujeres", 15 piezas de la serie "El rostro de todos" (de la cual tengo 4 apunto de terminar), la serie "Caseríos" está casi lista en su totalidad... y nada más pensar que NO TENGO TIEMPO QUE PERDER, me pone en una situación bastante difícil, porque además estoy ilustrando poemas y trabajando el folleto "Vivir con Esclerosis Múltiple: como tres en un zapato".
No me pregunto si llegaré, pero sí me repito que la meta está allí, y yo voy a llegar a ella.