Sunday, February 27, 2011

Ahora ya no hay excusas

Recuerdo que hace más de cuatro años que no me hospitalizo por alguna exacerbación de la Esclerosis Múltiple, como tampoco le hago mucho caso a mi neurólogo en lo que a visitas trimestrales se refiere, porque por alguna razón que desconozco, mi estado físico es, digamos que "constantemente doloroso" cualquier día de mi vida, menos el que me corresponde visitar al médico. Ese día específicamente, me siento tranquila, relajada, con más energía que de costumbre...  Y como no voy a pretender algo que no siento, pues el médico se siente encantado con mi "estabilidad".
Pero... si me viera hoy, se escandalizaría.
A ver como amanezco mañana que voy a visitarle.






Wednesday, February 16, 2011

Cuando no hay esperanzas

Porque ya estamos cansados de que "de esperanzas vive el pobre", es que hemos decidido no detenernos ni a pensar.  ¿No han notado que mientras desconocemos lo que padecemos, nuestra situación física se mantiene 'estable'?  Digo, tenemos las dolencias que todos conocemos, pero desconocerlas tiene la ventaja de no ponernos a la defensiva "esperando" lo "inesperado".
Yo viví así por décadas, y agradezco al cielo la oportunidad, porque dentro de ese espacio-tiempo pude lograr muchas cosas... Incluso tener a mis hijos.  De otra manera, someterme a un tratamiento hubiese sido renunciar a la bendición de ser madre.
Por lo demás, siempre he sido una mujer bendecida y lo menos que debo hacer es quejarme, pues dentro de todo y a pesar de todo, mi vida es plena y (comparada con la de otros), bastante próspera. No, no soy ni medianamente rica materialmente, pero tengo mis días llenos de trabajo, amigos, música, arte y dedico mis horas a lo que me apetece, además de compartir con quienes necesitan de lo que les puedo aportar.  A veces hasta me asusta mi alcance, pero es eso precisamente lo que me ha mostrado que aún me queda mucho por hacer, tengo la capacidad, la energía y la voluntad, aunque estoy consciente de que no debo abusar.  Lo que me entristece es que muchos otros con menos tiempo "cargando" con la enfermedad, estén limitándose sin necesidad, (incluso hasta hayan muerto), por el temor a darse la oportunidad de vivir a plenitud.  
Dirán que soy una exagerada, que me gusta llamar la atención o "robarme el show", pero me importa un carajo, porque lo esencial de vivir es disfrutar cada segundo de lo que acontece en tu vida.
Me importa un carajo.  Es más, me importa cien carajos, para no decir más.  
Y vivo como amo: Intensamente, como debe vivir cualquier ser humano.  Si siguiéramos esta línea, el mundo sería el lugar ideal para vivir.  Lastimosamente la ignorancia, las amarguras, el dolor, el odio y la envidia, lo han malogrado.  Pero aún así.
¡AÚN ASÍ!